Actividad global Foros Creación de Historias Mía para siempre (Version 2 – Parte 3 (final))

Mostrando 0 respuestas a los debates
  • Autor
    Entradas
    • #33864
      FLATTOPER
      Participante

      Tu pixe ha ido un exito entre tus conocidos y tu no has dejado de pensar en lo sucedido en toda la semana y el viernes decides volver al lugar a ver que pasa. Como en ocasiones anteriores el local está vacio, no parece haber nadie. Entrás, saludas y nadie contesta. Como la última vez vuelves a pasar la vista por el local y te detienes en la silla roja de barbero. Te acercas y con sólo tocarla todas las sensaciones vuelven a tu cuerpo. Te sientas, cierras los ojos y disfrutas recrodando los dos anteriores viernes: las tijeras cortando tu pelo, snip, snip, snip, el cosquilleo de la máquina al pasar por tu nuca, bzzzzzzz, bzzzzzzzz, bzzzzzzzz, la excitación al mirar en el espejo….

      Te parece escuchar un ruido y abres los ojos pero no hay nadie. Sin embargo enfrente de tí sobre la mesa ves la maquinilla. Jurarías que no estaba allí cuando llegaste. Te entra de nuevo una excitación por el cuerpo. Sin saber muy bien porqué la coges. Pasas tus manos por toda su superficie y por las cuchillas y te la imaginas nuevamente pasando por tu pelo y su agradable cosquilleo. Sin saber muy bien lo que haces la enciendes, el sonido te excita aún más y antes de darte cuenta te la has pasado por el centro de tu cabeza. Por un segundo pareces salir del trance y darte cuenta de lo que has hecho, pero no puedes parar y sigues pasada tras pasada acabando por completo con el pixie y antes de darte cuenta tu cabeza luce un bonito buzzcut al 1 aproximadamente.

      Dejas la máquina y te acaricias la cabeza. La sensación es alucinante. Te sientas en la silla y cierras olos ojos mientras tus manos acarician tu cabeza una y otra vez. Estás tan en trance que no oyes unos pasos acercándose a la silla y antes de que te des cuenta alguien te ha puesto una capa de tal forma que no puedes moverte. Pero lejos de salir del trance, la excitación aumenta porque sabes que cualquier cosa puede pasar.

      Vuelves a oir el mecánico ruido de la maquinilla, bzzzzzzz, bzzzzzzz, bzzzzzzzzz y sientes el excitante cosquilleo al pasar por tu cabeza. La excitación aumenta más al saber que debe estar rapándote al 0. Disfrutas de cada una de las pasadas y deseas que no acabe nunca pero lo hace.

      Entonces oyes un sonido como de algo saliendo a presión, schhhzz, schhhhz y sientes algo frio y pegajoso sobre tu cabeza. Oh! Dios Mio! No pueder ser! gritas hacia dentro. Espuma de afeitar!. Poco a poco la espuma cubre toda tu cabeza y sientes una cuchilla rasurando lentamente tu cabeza. Las sensaciones son totalmente nuevas para tí. Con cada pasada vas excitandote imaginándote con la caba afeitada.

      La cuchilla termina su trabajo y notas algo húmedo sobre tu cabeza. Parece una toalla limpiando tu cabeza. Luego nuevamente sientes un líquido frio sobre tu cabeza, algún tipo de crema o aceite corporal y unas manos dándote un suave masaje. Tu cabeaza es ahora muy senible debido al afeitado y el masaje lo estás disfrutando como nunca. Tras un tiempo que no sabrías calcular si largo o corto, las manos paran y vuelves a sentir la toalla sobre tu cabeza, es muy muy suave.

      El silencio llena el local y hace rato que oiste los pasos alejándose. Tus ojos permanecen cerrados. Está vez tienes mucho miedo a abrirlos. Te llenas de valor y lo haces. Oh! Dios MIo! Te tapas la cara con las manos. Una chica calva te sonrie desde el otro lado del espejo. No tiene pelo pero te parece sexy, muy sexy. Te pasas las manos lentamente por la cabeza. Es muy muy suave. Es increible. No puedes dejar de hacerlo. Es una sensación que jamás habias tenido. Un placer indescriptibe.

      Tras un tiempo que puede haber sido una eternidad pero para tí ha pasado como un suspiro, decides irte del local y entones te percatas de que hay varias pelucas que no estaban o no viste al entrar. Por un momento estás tentada de usar una pero te vuelves a pasar una mano por tu rasurada cabeza, una sonrisa se dibuja en tu cara y sales por la puerta a disfrurar de la noche. Es viernes y va a ser muy muy larga.

      Sales tan contena y excitada que no ves a un misterioso hombre junto al local. Mis ojos te siguen al irte. Tus ojos brillan y tu sonrisa no se va de tu cara mientras acaricas tu cabeza cada poco tiempo. Una malévola sonrisa se dibuja en mi cara. Parece que mi trabajo ha terminado… por el momento. Se que volveremos a vernos. Eres mía para siempre.

      Un saludo. 🙂

Mostrando 0 respuestas a los debates
  • Debes estar registrado para responder a este debate.
¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!