Otra vez viernes (Flattoper)

La mañana había sido bastante anodina y sin apenas movimientos, un par de lavados y peinados, tres o cuatro sidecuts para tres o cuatro niñas pijas que hace una año ni se les hubiera pasado por la cabeza, otro par de long bobs…, y la tarde parecía más tranquila todavía.

Tu mirada no se aparta del repaso que María está haciendo del undercut de Eva. Ha pasado más de un año desde aquel Viernes y desde entonces todas las semanas Eva ha tenido una cita ineludible con la maquinilla y ha lucido un undercut al #2 excepto en verano donde se lo dejaste al #1 para que le aguantase el mes de vacaciones. Su melena ha ido reduciéndose con el tiempo y en la actualidad se mantiene un poco más abajo de los hombros.

Piensas que puede a ver llegado el momento de ir más allá y que Eva tenga un cambio más drástico. Tu mente fantasea con nuevas opciones, un bob con la nuca vista sería perfecto, cuando el sonido de la puerta te devuelve a la realidad. Es una chica de veintitantos años, atractiva, de rasgo suaves y pómulos y mentón levemente marcados. Tiene unos ojos claros verdeazulados preciosos. Lleva una melena recogida en una trenza apoyada por delante de su hombro y que le llega justo debajo del pecho.

Te presentas, le das dos besos y la invitas a sentarse en una de las sillas. La chica parece algo nerviosa y se sienta con paso vacilante. Le preguntas que es lo que quiere hacerse y te dice que no lo tiene decidido. Al parecer ha pasado una mala racha y quiere darle un cambio total a su vida tanto personal como de imagen. Tenía claro que debía deshacerse de su melena pero no había decido ningún estilo determinado. Le preguntas si confía en ti y lo deja a tu elección o prefiere mirar alguna revista para inspirarse. Ella te mira a través del espejo y tras un par de interminables segundos donde ves la duda asomar en sus ojos, y con algo de duda en su voz, te dice que lo deja en tus manos.

Le pones una capa blanca, deshaces la trenza y procedes a cepillarle suavemente el cabello que cae sobre su espalda. Ella parece relajarse con cada pasada. Tiene una melena preciosa y brillante que te recuerda a la de Eva y te lleva de nuevo a ese Viernes. Vas cepillando el pelo y formando una coleta con tu mano izquierda, lo más baja posible a la altura de la nuca, que acabas sujetando con una de las gomas elásticas que siempre llevas en la muñeca. Dejas el cepillo, coges una tijera, le preguntas si está preparada, ella con algo de miedo en su cara asiente con la cabeza y comienzas a cortar. Poco a poco el pelo de la chica va soltándose y va quedando libre por encima de sus hombros. Tanto el cepillado como el sonido rítmico de las tijeras parecen haberla relajado y mantiene los ojos cerrados. Le dices que los abra y le enseñas la coleta cortada y una reacción mitad risa mitad llanto sale de ella. Te apartas de espejo para que se vea. Se lleva la mano derecha a la boca mientras que la otra mano recorre su melena ahora casi convertida en un bob. Dice que se siente liberada como si se hubiese quitado un peso de encima. Le pregunta sis se quiere guardar la coleta de recuerdo. Dice qu eno y le sugieres que la done para hacer pelucas para la gente con cáncer. Ella acepta y le das la coleta cortada a Maria para que la prepare.

La llevas a la zona de lavado donde el agua caliente y tu masaje con el champú la hacen volver a relajarse. Aprovechas este tiempos el lavado para pensar cual sería el mejor estilo para ella. Por un momento, la idea de un bob con nuca rapada vuelve a revolotear por tu mente pero lo descartas tan rápido como vino. Piensas en algo más corto, como un Pixie. Algo como lo de Anne Hathaway? O como Emma Watson? Quizá algo más como Demi Moore en Ghost. Sí, eso podría quedar estupendamente en ella.

Terminas de lavarla el pelo y la llevas de nuevo a la silla y le dices que vas a tapar el espejo para mantener la intriga. La duda vuelve a surgir de nuevo en su mirada, le señalas la coleta empaquetada en una bolsa zip de plástico y le dices que lo peor ya ha pasado. Ella acepta con un leve gesto de afirmación con la cabeza.

Con la capa otra vez puesta sobre ella y peine y tijeras en mano comienzas a cortar. Tras separar la sección de arriba que serán más largas, empiezas a rebajar la nuca que será algo más apurada que la de de Demi.Con el corto a tu gusto ces la maquinilla sin guía para darle algo de forma y una leve sonrisa se marca en la cara de la chica. Siempre te encantó ese momento en el que una chica siente por primera vez una maquinilla en su nuca. Aunque sin nada más que retocar, vuelves a pasar la maquinilla por la nuca para mantener un poco más esa expresión en la cara de la chica. Terminada la nuca pasas a los laterales que vas rebajando poco a poco y marcando las patillas en punta como lleva Demi en la película.

Terminada la nuca y laterales, procedes a trabajar en la parte de arriba. Sueltas la pinza y el peo cae libremente, lo peinas un poco y procedes a darle la forma deseada. La chica aunque nerviosa por la cantidad de pelo que ve caer y no poder verse en el espejo parece más tranquila de lo esperado. Mientras haces la parte del flequillo decides que no será tan recto como el de Demi y decides dejarlo desfilado y algo más largo. Para rebajar más siempre hay tiempo.

Una vez conforme con el resultado, dejas las tijeras y el peine y procedes a secarle el pelo y darle la forma deseada con el cepillo. La chica luce genial pero aunque no eres muy propenso a los cabellos teñidos algo te induce a querer hacer algo con el pelo de la chica, quizá un ligero baño de color. No habléis hablado nada de eso, pero ella quería un cambio de look total y se ha puesto e tus manos así que la decisión es tuya. Hablas con Eva para que prepare la mezcla y aprovechas para acariciar su recién nuca rapada. Un placer recorre tu cuerpo y o mucho te equivocas o el de ella también. En lo que terminas de secarle el pelo Eva ya tiene el baño de color preparado, será algo en tonos rojizos granate o borgoña, pero muy suave sólo para que de ciertos reflejos al pelo, nada demasiado llamativo.

Comienzas a poner el tinte sobre su cabello y la chica parece ponerse nerviosa, evidentemente no lo esperaba. Le dices que no se preocupe y que confíe en ti, que le encantará el resultado. Como en las anteriores ocasiones asiente levemente con la cabeza y se deja llevar. Una vez aplicado el tinte y mientras se asienta le preguntas si quiere que una de las chicas la maquille un poco para acentuar el nuevo look. Acepta peo no quiere nada llamativo. Llamas a Cíntia, que se pone enseguida manos a la obra. Los tonos del maquillaje desde la base a la sombra de ojos son muy sutiles para que se note que va maquillada pero sin exagerar. Tanto la línea de los ojos como la máscara de pestaña acentúan los ojos pero sin resaltar demasiado y el tono rosa claro del lápiz de labios le dan un toque muy natural.

Cíntia termina justo a tiempo para aclarar el tinte. Una vez hecho, de nuevo coges el secador y el cepillo para secar y peinar el cabello. Desabrochas la bata y coges la maquinilla para dar los últimos retoques en la nuca antes de destapar el espejo y dejar que la chica se vea. Le preguntas si está nerviosa y te dice que mucho así que sin mucho preámbulo destapas el espejo para que se vea y una cara de total asombro se refleja en su rostro mientras pregunta: Soy yo? soy yo? El asombro da paso una reacción de risa y llanto a la vez mientras no deja de acariciarse el pelo y mirarse en el espejo. Te dice que es exactamente lo que esperaba y le haces un par de fotos para tu álbum.

Le dices que esperas verla en no más de 20 días si quiere mantener el corte perfecto. La chica te dice que así lo hará te da las gracias por todo y se va con Julia la recepcionista para pagar mientras que tu atención se ve dirigida hacia Eva cuya media melena ha sido puesta en dos juguetonas coletas por Maria dejando la nuca rapada al aire y la idea de un bob vuelve a revolotear sobre tu cabeza. Una media sonrisa nace en tu boca, dentro de poco Eva no tendrá pelo que recogerse y tardara mucho tiempo en volver a hacerlo.