Alba y el vestido (Maca)

Desde que entro en secundaria, Alba tenía claro lo que quería estudiar, fue por ello, que durante todo el tiempo que llevara cumplir la meta, dejaría crecer el pelo, el cual ya lo tenía largo, durante su último año, coincidió con David, el cual fue compañero suyo en primaria, lo perdió de vista desde sexto, volvió a coincidir el primer año, pero de nuevo y gracias a un cambio de ubicación se pudo librar de él, David, era el típico niño pijo, que tenía todo lo que quería y no le importaba llamar la atención para tenerlo todo.
Alba siempre se pregunto, que llevo a David a estudiar peluquería, aunque tenía la impresión de estar obsesionado con ella, tanto que cuando se cambio de lugar, este no dudo en esperarla durante varios días, como ya estaba acostumbrada, pasaba de él de forma muy sutil.
Una vez pasado el gran el día, tras desconectar en la playa, Alba decidió desempolvar aquel papel donde tenía escrita su promesa, pero el verano, trajo consigo que muchas peluquerías estuvieran cerradas, ella pasaba de ir al centro comercial o las que te atienden sin cita, es por ello que se acordó de David, sabía que no diría que no además le ofrecería un trato muy jugoso.
– ¿Qué poco has tardado?
– Estaba cerca, además he venido en coche.
– Eso está bien…
– Entonces qué quieres hacerte.
– Mira y dime qué te parece….
– … Con este pelo tan largo que tienes es una pena raparlo.
– Pero es lo que quiero.
– Imagino, pero quien quisiera tener el pelo por las rodillas y tan bien cuidado.
– Podemos llegar a un trato.
– ¿Aun trato?
– Ten por seguro que te voy a pagar por el corte.
– No pensaba cobrarte.
– Pero yo te pago, es tu trabajo, tu tiempo y eso cuesta… además te puedo dejar algo que te gusta, un trato, que te a gustar, ya lo veras…y lo estás viendo ahora.
Alba se había puesto un vestido que cada vez que David lo veía se volvía loco, era un vestido largo, con escote pico, sin magas, tricolor, naranja blanco y negro, cuando le dijo que se podía poner ese vestido, acepto encantado, quedaron para el día siguiente, aunque cuando se despidieron, Alba siguió buscando una peluquería, para evitar quedar con él, pero todas las que buscaba estaban cerradas o había gente, así que volvió a casa, lavo el vestido mientras esperaba que al final se rajara.
Durante la mañana busco alguna pero todas estaban llenas y la única que la daba cita era para 3 días, así que tocaba esperar, la hora, 5 de la tarde, por suerte Alba, ya tenía todo preparado, para la llegada de David, el cual llego puntual como un reloj, tras un breve saludo, ambos fueron a la habitación, donde estaba todo preparado, David empezó a preparar las cosas, mientras Alba, terminaba de recoger libros y apuntes.

– Entonces….Que me tienes preparado.
– Había pensado en algo radical, dejarte los laterales y nuca al cero y la parte de arriba, empezar por un número alto, ir bajando o dejarlo de rosa, azul, un color fantasía.
– Prefiero azul y al cero me parece bien.
– Puede ser afeitado, quedaría muy chulo.
– Me parece bien…
– ¿Vas a querer una coleta, trenza?
– Si se puede rapar así, mejor.
– Tengo la maquina buena, se puede hacer por capas.
Alba se sentó en la silla, David, abrió la capa y tras estirarla se la coloco, la acomodo, preparo los útiles, cuando se dio cuenta que la maquina estaba sin limpiar, Alba le indico el baño y tras varios minutos, volvió, la probo y tras ver que funcionaba, se puso manos a la obra.
– Espera ¿No crees que te falta algo?
– Ahora que lo dices… Pero el tinte se puede hacer después.
– ¿Estás seguro?
– Si, te lo puedo dar y mientras sube, te voy afeitando los lados con cuidado.
– ¿Seguro no te falta algo más?
– No… Salvo que quieras que te lave ahora el pelo.
Fue entonces cuando saco el vestido de debajo de la capa, David se quedo a cuadros, pensaba que estaba de broma, pues pensaba que fue de broma, lo cogió y lo miro durante unos segundos, Alba le recordó donde estaba el baño, o si quería cambiarse allí, tras un rato, David accedió a ponerse el vestido, una vez lo tuvo puesto, inicio el trabajo, preparo la maquina, peino un poco.
Desde la frente hacia atrás, empezó con el número 6, los primeros pelos comenzaron a caer Alba estaba tranquila, mientras David, estaba nervioso, segunda, tercera… Cuando el teléfono de David, comenzó a sonar, este respondió y salió de la habitación, momento el cual Alba aprovecho para coger la maquina, siguió la línea y poco a poco su cabeza se despejaba, se quito la capa, pues la estorbaba y siguió rapando su pelo, los mechones caían en cascada, eran tan largos que algunos se quedaban en sus brazos, los cuales quitaba y dejaba caer, disfrutaba tanto del ruido de la maquina y la sensación que esta producía, que esperaba que David no terminara nunca
Poco a poco iba dejando su cabeza rapada, trataba de mirarse en el espejo para poder dejarlo bien sin prisa, pero sin pausa, su pelo ya era historia, los mechones enredados en el suelo, daban cuenta de ello, paro y decidió escuchar un poco y ver cómo iba la conversación, noto que iba para largo, así que de nuevo cogió la maquina, primero repasando para dejarlo todo igual, quería dejarlo perfecto, para después seguir con el resto del pelo, trataba de hacerlo con cuidado, aunque los laterales, sabía que irían afeitados, quería dejarlo todo perfecto, mientras disfrutaba de su rapada, de vez en cuando tocaba su pelo, quería notar esa sensación del pelo entre sus dedos, cuando termino, quiso dar una sorpresa a David, pero antes se volvió a colocar la capa, justo cuando llamo para entrar.
– No has podido esperar, aunque ya sé que he tardado mucho.
– Y tú, te has salido con el vestido, menos mal que no has salido a la calle…
– Salí a la terraza, pero me daba cosa, menos mal que vives en un sexto piso.
– Pero no negaras que estas más cómodo, con este calor.
– Hace calor para todos.
– Vienes con vaqueros y manga larga.
– Pero la camisa es fina…
– Ya, pero puedes ir algo más informal…
– Sabes que no me gusta.
– Pero ahora…vas más cómodo y es informal.
Tras la conversación, David, quito la guía a la maquina, comenzó por un lateral, con la primera pasada, Alba se quedo alucinada, David lo noto, así que puso el modo venganza, con pasadas largas, cortas, en un sentido, en otro, hacia arriba, abajo, el pelo iba cayendo sobre la capa, David lo limpiaba o lo lanzaba desde arriba, ambos estaban disfrutando, pero aun lo bueno, no había terminado, aplico el tinte azul, mientras subía, preparo la navaja, con delicadeza, iba dando espuma, para no manchar nada, para después manos a la obra.
El ruido de la navaja, hacia disfrutar a ambos, pero en este caso, David era el que estaba disfrutado, como si de un sueño se tratara, Alba se dedicaba a mirarse en el espejo, mientras veía como iba perdiendo el poco pelo que quedaba en los laterales, iba con mucha delicadeza, dando pasadas cortas, dejando todo bien apurado, pero aun faltaba el broche final, el cual sería una sorpresa para Alba.
El tinte termino de subir, ambos fueron al baño y tras lavar bien la cabeza, preparo la maquina con el numero 3, esta vez pelitos de color azul, comenzaron a caer, Alba disfrutaba de aquella situación, su cabeza paso de rubio a azul, con mucho pelo a estar afeitada, David quiso darla la maquina y que terminara ella, pero dijo que no, que ella solo quiso raparse su melena, quiso disfrutar de la experiencia y que fuera él, quien disfruta del final y del placer de afeitar a una chica, últimos retoques, un poco de peinado y el look nuevo ya estaba terminado.
– Bueno ya estas ¿Qué tal tevés?
– Me veo increíble, me encanta como queda.
– Me alegro que te guste ¿Es esto lo que buscabas?
– Pues sí, era esto, de una melena que me llegaba por las rodillas, a este look azul, es un cambio que de verdad me encanta.
– Bueno, te voy a quitar la capa….¡¡¡Que!!! ¿Cuándo te has cambiado?
– Cuando te sonó el teléfono y termine de rapar mi pelo.
– Pues no se cual me gusta más….
– El que llevas puesto, sabes que te encanta y sé que querías ponértelo.
– Admito que es muy bonito.
– Pero si quieres… te dejo este.
– No gracias.
– Anda ayúdame a barrer
Alba se cambio cuando se termino de rapar, se puso otro de los vestidos que gustaba a David, era un vestido rosa metalizado, de tirantes finos, cruzado y cortó, muy de fiesta, pero estaba tan metido en su trabajo, que no se dio cuenta, incluso cuando fueron al baño, vale que no se quito la capa, pero de una camiseta azul y un color rosa, algo se nota, una vez terminaron, David se cambio y marcho, Alba empezó a hacerse fotos y subirlas a las redes sociales, sus amigas se quedaron alucinadas, pero David no dio signos de vida, incluso en días posteriores, en los cuales Alba empezaba a gustarse cada día más, era el cambio que esperaba…Como también pudo comprobar que hay gente que se vende y luego desaparece…..