Feria de peluquería (Maca)

Nerea caminaba entre el trafico, mirando el reloj a cada segundo, llegaba tarde a su cita en la peluquería, cuando llego, la toco esperar, una de las peluqueras, la dio un folleto, cuando lo vio, se quedo un poco extrañada, pues ganar 1500e por 3 días haciendo de modelo, no lo dudo y tras varios correos, quedo con Jorge, el encargado del evento.

– Tú debes de ser Nerea, soy Jorge.
– Encantada…
– Bueno pues, si has visto los correos bien, ya sabes, son 3 días, tendrás entre 3 y 5 sesiones cada día, entra cada sesión tendrás tiempo de descanso.
– ¿Algún horario especial? ¿Ropa? ¿Maquillaje?
– No te preocupes, ahora te daremos la ropa y listo, va todo incluido, además, si te gusta algo, te lo puedes quedar.

Una vez tuvo la ropa, subió a su habitación, se dio una ducha, tras descansar un rato, decidió darse un paseo por la ciudad, cuando volvió, se percato, que estaba solo ella en el hotel, no lo dio importancia, pues si era un evento grande y con horarios, era posible que no viera nadie y que estuvieran en otro hotel.
Llego el primer día de la feria, Nerea se despertó, bajo a desayunar, preparo la maleta, se dio una pequeña ducha, cuando sonó su teléfono, bajo a recepción, Jorge la estaba esperando, salieron del hotel, para subir a una furgoneta de color negro, donde estaba Alerto, el seria el peluquero y maquillador en esa jornada, apenas tuvieron tiempo para intercambiar palabras, pues sus móviles no dejaban de sonar, llegaron al pabellón, aparcaron por la zona trasera, bajaron, Jorge, agarro su maleta y fueron hacia su camerino, allí, sobre una mesa, estaba la orden del día y como tenía que ir vestida, se cambio y pasados 10 minutos, salió al escenario.
Los flashes, inundaron todo el recinto, la música a todo volumen hacía imposible una comunicación normal, Alberto, sin mediar palabra comenzó su trabajo, fue maquillando, para después peinar, tras 45 minutos, dejo los útiles, la cogió de la mano para saludar y hacer un pequeño e improvisado pase, así durante las 3 sesiones restantes, igual que el segundo día, Nerea empezaba a ver ese dinero como algo cercano, pues ya estaba pensando en que y como gastarlo.
El tercer día, comenzó bastante mal, lluvias, cortes de luz, para suspenderlo a medio día, volvió al hotel y tras cambiarse de ropa, bajo al bar, allí se encontraba Ramiro, el cual parecía que la estaba esperando, pues a medida que se acercaba, este se señalaba el reloj , tratando de bromear que llegaba tarde.
– Tienes un pelo increíble.

– Gracias.
– Perdón, soy Ramiro, uno de los peluqueros de la feria.
– Encantada, soy Nerea, una de las modelos.
– ¿Nerea? Entonces estoy contigo mañana.
– Vaya casualidad ¿Entonces Alberto?
– Vamos rotando, así cada uno hacemos de todo.
– Lo veo justo…Una pregunta ¿No hay mas modelos?
– Si, pero no estáis juntas, para evitar, problemas y filtraciones, el año pasado, una de las modelos, hablo que 2 de ellas tenían que afeitarse y se rajaron más de la mitad, como entenderás, no era entera la cabeza, era un Bob extremo.
– Hay a veces que se habla demasiado.

Hablaron durante unos minutos, sobre los motivos de la cancelación y como recuperar el tiempo perdido, pues todos los actos y sesiones se tenían que celebrar, fue entonces cuando hablaron de adelantar un poco el trabajo, Ramiro la comento que mañana, ella debería de ir con los laterales y nuca afeitados, para la sesión de tinte y peinados, así que quedaron en 10 minutos en la peluquería del hotel.
– Luego, bueno nunca te pregunte por tu edad.
– Ni yo tampoco, te pregunte, pero no te creas que eres más mayor que yo.
– Tengo 28, empecé, rápido en esto, nada más terminar, me contrataron donde hice las practicas, lástima que a los 2 años, cerraron, seguí creciendo en esto de la peluquería y nunca ha parado de trabajar.
– Me sacas 5, y la verdad, si algo te gusta, hay que seguir adelante, estudie enfermería y quiero seguir mas, he trabajado en una clínica privada, 2 años y ahora estoy a medias entre trabajo y estudios.
– Pues lo dicho antes, ¿Vale? Así adelantamos, como el largo, se respeta, nadie notara nada, puedes estar tranquila.
– Está bien, haz tu trabajo y si quieres adelantar más, no te preocupes.
– Tranquila, si solo con esto sobra.

Nerea, se sentó en el sillón, una capa de color azul, cubrió por completo su cuerpo, casi sin dejar tiempo, Ramiro, empezó a separar el pelo, trabajaba muy deprisa, eran las 11 de la noche y si todo seguía su curso a las 10 de la mañana ya tenían que estar de camino a la feria, empezó su trabajo, mientras Nerea, trataba de relajarse, pues sería la primera vez que una maquina, tocaría su pelo, para dejarlo afeitado.
Una vez lo tuvo todo preparado, encendió la maquina, sin decir nada, empezó a pasarla por detrás, Nerea ni se inmuto, veía como su pelo caía en cascada, estaba tranquila, pese a ver como parte de su cabeza se quedaba sin pelo, estaba disfrutando de la experiencia, Ramiro se percato de la situación, fingió una llamada, lo que hico que se quedara sola frente al espejo.
Empezó a jugar con el pelo, se pasaba la mano una y otra vez por la zona rapada, hacia el gesto de raparse con los dedos, tras 5 minutos, entro, se disculpo y continuo con el trabajo, aprovechando los laterales, Nerea cogía mechones de pelo, jugaba con ellos, para después lanzarlos al aire.
Una vez todo al cero, comenzó a afeitar la zona, el sonido la navaja, seguía relajando a Nerea, junto con el olor de la crema, conseguía que estuviera más relajada, se empezaba a ver guapa con ese look, aunque mantuviera el largo, se veía diferente, pues nunca se hizo nada tan extremo en el pelo.
Cundo termino, solo el pelo, se vía exactamente igual, aunque con una sensación distinta, se notaba mas despejada, pidió hacerse una coleta, para lucir con su nuevo look, tras limpiar, salieron de la peluquería, ambos fueron a sus habitaciones, Nerea, quiso ver el look completo, así que busco el vestido adecuado, tras un rato, de fotos y videos, pensó que debería descansar un rato.
A las 8 de la mañana bajo a desayunar, el día seguía siendo gris, pero al menos se reanudo la feria con todas las garantías, tras coger el desayuno, buscar una mesa libre, se sentó, una mirada rápida al móvil.

– ¿Nerea que ha pasado?
– Nada, solo adelantamos trabajo.
– ¿Cómo que adelantar trabajo?
– Si, anoche me encontré con Ramiro y…
– ¿Ramiro? ¿Quién es ese?
– ¡Cómo! ¿Qué me estás diciendo?
Jorge se quedo asombrado al ver el look de Nerea y las respuestas, saco el teléfono y salió del comedor, tras un largo tiempo volvió a entrar, seguía hablando con un tono bastante fuerte, se acerco a Nerea y colgó sin apenas despedirse, se sentó con ella, cambio el tono y volvió a preguntar lo que había pasado, se quedo un poco sorprendido, pero tenía que averiguar algo más.
– Ramiro no forma parte de nuestro equipo, no sé quién puede ser.
– Solo sé que tenía las llaves de la peluquería, se presento como uno de los peluqueros de la feria…
– ¿Después del trabajo? Limpio o no.
– Si, limpiamos todo después ¿Por qué?
– Por si volvía a limpiar o no….

El enfado a ambos fue mayúsculo, Nerea volvió a la habitación, hizo la maleta, escribió una nota, la cual dejo en recepción, busco un taxi para ir a la estación del tren, durante el trayecto el móvil no dejaba de sonar, al comprobar quien era, no contesto y bloqueo el numero, llego a la estación, pago y fue a sacar el billete, solo quedaba por la tarde, así que tras comprarlo, salió de allí, en previsión que fuera a buscarla.
Algo la llevo a callejear por el centro de la ciudad, donde encontró una vieja peluquería, el hombre estaba fuera, decidió disimular un poco, cuando entro, dio una vuelta a la manzana y al ver que estaba en la ventana, entro sin pensar.

– ¿Buenos días…? En que puedo ayudarte.
– Necesito que termine el corte.
– ¿El corte? Yo no lo veo mal.
– Ya… pero necesito terminar con la pesadilla.
– ¿seguro?
– El tren sale a las 20:45 y son las 11… así que estoy segura.

Tras un silencio , el peluquero, la indico el sillón, mientras ella se sentaba, el cerro la puerta, pues notaba que estaba algo nerviosa y no quería que nadie molestara, también antes de empezar, fue al almacén donde saco una peluca, la cual coloco sobre un maniquí, Nerea no quitaba ojo, pero no quiso preguntar.

– Te la voy a regalar, te noto nerviosa, también he cerrado por eso.
– No te preocupes, estoy bien…
– Bueno… de todas formas, piénsalo un poco, en lo que preparo la peluca, si la quieres después.

Tras varios minutos, Nerea seguía convencida, aquel peluquero termino con la peluca y se fue directo hacia ella, tras hacer una coleta y acomodar el pelo arriba, coloco una capa de color azul eléctrico, la cual la envolvió por completo, soltó la coleta, peino un poco el pelo y tras limpiar la maquina, se coloco detrás de ella, encendió la maquina…
La primera pasada desde la frente hacia tras, larga y lenta, el pelo comenzaba a caer en cascada, segunda, tercera… la cabeza de Nerea comenzaba a estar calva, una de las pasadas, sirvió para unir el afeitado anterior, en ese momento, Nerea, decidió tocar la zona, tuvo tiempo para disfrutar, pues el teléfono comenzó a sonar.
Mientras el peluquero hablaba, Nerea no podía dejar de tocar su cabeza, noto como la conversación se alargaba, así que sin pensarlo dos veces, agarro la maquina y termino ella sola el trabajo, lo hacía despacio, dejando caer los mechones de pelo sobre la capa y pasando la mano, para ver que no quedaban pelos, el ruido alerto al peluquero, el cual salió teléfono en mano, pero una vez vio la situación, colgó , no dijo nada, pese a que Nerea se percato de su presencia.
El, fue indicando las zonas, mientras Nerea seguía con el trabajo, parecía que ella no quisiera terminar y el estaba disfrutando de aquella escena, una vez estaba toda la cabeza al cero, este la indico el lava-cabezas, una vez sentada, regulo la temperatura del agua, con el champú, comenzó a hacer un masaje, Nerea entro en un estado de relajación profundo, lo que provoco que el peluquero, ralentizara el proceso, para que pudiera disfrutar.
De nuevo en el sillón, enseño la navaja, la dejo que la toca, que jugara con ella, tras unos minutos, el sonido de la navaja trabajando inundo el local, tras varias pasadas, sin dar crema, aplico un poco de bálsamo, dejo actuar y esta vez sí, cubrió toda de cabeza de espuma blanca, primero con la navaja, dejo toda su cabeza sin pelo, completamente blanca, agarro otra navaja más fina y de nuevo repaso toda la cabeza, Nerea se que quedaba asombrada, pues todavía a cada pasada, hacia franja, estaba apurando bien..Así durante un buen rato, para dejar el trabajo perfecto, pero la cosa no término en dos pasadas, cogió una maquinilla de afeitar y empezó de nuevo, a rematar ciertas zonas, un pequeño masaje, fuera capa…
Pago y se llevo puesta la peluca, pensó en dejarla y lucir su nuevo look, pero todavía quedaban horas y puede que la gente no esté preparada… Comió, se fue de tiendas y tras pasar una tarde tranquila volvió a la estación, aun quedaba una hora, pero prefería esperar, para su sorpresa, se encontró con Jorge, este la pidió que volviera, que no pasaba nada, que se podía arreglar la situación, Nerea, ya cansada de tanta excusa, se quito la peluca y dejo su cabeza al descubierto….
Jorge se quedo de piedra, pero los viajeros que pasaban por allí, aplaudieron su decisión, incluso una chica que iba en el mismo tren, la llamo para ir juntas, durante el trayecto, ambas conversaron, aquella chica resulto ser, una de las que huyo de allí, puesto que todas sus compañeras, fueron maltratadas durante la feria……